lunes, 18 de abril de 2016

Las mujeres de Murakami

Yuki-Onna (La mujer de las nieves)

Existe una leyenda arraigada al folclore japonés conocida como Yuki-onna la cual cuenta una historia donde en mitad de una tempestad nevada una mujer blanca, bella y pura como la nieve se le aparece a aquellos que se han perdido en el camino y, dependiendo de la versión, ella toma sus vidas, congelándolos, matándolos tras la cópula o simplemente les guía por un camino falso hasta que estos mueren totalmente congelados. La leyenda de La mujer de las nieves es para los japoneses algo asó como el hombre del saco o el Ratoncito Pérez para nosotros.

De esta historia se pueden extraer los siguientes puntos:
1) La mujer de las nieves acecha a aquellos hombres que se han perdido.
2) Ella tiene un aura especial, posee algo especial que atrae a los hombres.
3) Aunque sea a través de emociones fuertes como el sexo, inevitablemente todos los hombres acaban siendo asesinados.

Podría seguir escribiendo largo y tendido sobre esta leyenda y las posibles interpretaciones que se puedan hacer, pero lo que realmente quiero conseguir es extrapolar esta mítica historia a las mujeres de la nieve de Murakami. Antes de ensamblar estos dos temas, primero voy a hablar un poco de:

El incidente incitador

En el manual de guión de Robert Mackee, éste habla de un concepto el cual hace salir al protagonista de su zona de confort y le hace enfrentarse a una fuerza antagónica para poder volver a ese estado inicial o incluso a uno mejor. Este término lo tilda como incidente incitador y básicamente explica que en toda historia debe haber un elemento que consiga mover los engranajes de un guión. Vamos a explicarlo con casos prácticos. Hablemos de historias que todos conocemos, hablemos de Harry Potter.
Harry Potter es un niño huérfano que vive con sus tíos y estos no parecen tenerle demasiado aprecio. Pero un día ocurre algo extraño, en su casa aparece un supuesto mago diciéndole que ha sido invitado a una escuela de magia. Ese momento es el incidente incitador, la llegada de un personaje que rompe con todos los esquemas del protagonista, le hace salir de su zona de confort y le llevo a una serie de tramas y subtramas con sus respectivos conflictos a los que el joven mago debe enfrentarse. Existe un sinfin de formas de utilizar este concepto.
-Hermano oso: El protagonista (cazador) a través de una maldición es convertido en el oso (la presa).
-La chica dansesa: El artista Einar Wagner se prueba la ropa de su esposa y esto hace despertar algo en él (no quiero hacer spoilers).
-El nombre del viento: Kvothe viaja con su troupe pero debido a una canción prohibida que cantan sus padres, aparecen los chandrian y...

El incidente incitador no tiene por qué aparecer al comienzo de la obra, aunque es aconsejable ya que si los protagonistas tienen una fuerte y clara motivación para comenzar una historia, quedaremos enganchados desde el comienzo y tendremos bien claro cómo definir la historia... Sí, probablemente estarás pensando que este es uno de los principales problemas de la novela de Murakami. Hablemos un poco de esto.

Cuando estás leyendo un libro y quieres recomendarlo, o simplemente te preguntan de qué trata, suele ser bastante fácil decir: trata sobre la venganza de un padre porque x, o trata sobre la segunda guerra mundial y su influencia en la siguiente generación, o trata sobre un joven mago que se tiene que enfrentar a uno de los mayores villanos de su mitopoeia pero... ¿Qué hay de Murakami?
Uno de los principales problemas que me encuentro a la hora de recomendar ''El guardián entre el centeno'' de Salinger, es que nunca sé qué palabras utilizar exactamente para definir su historia. ¿Trata sobre un adolescente intentando madurar antes de tiempo y enfrentarse a una sociedad de adultos? ¿Quizá sobre los problemas psicológicos que derivan en la muerte de un ser querido? ¿También podría ser una novela que trata de reflejar la hipocresía de la sociedad norte-americana de los años 50?  El guardián entre el centeno es todo eso pero va más allá. Este es principal problema del genero de aprendizaje, retrata el proceso de maduración de un individuo pero lejos de eso lo que realmente importa son los personajes y su visión del mundo y de la sociedad en la que habitan.
El guardián entre el centeno y la obra de Murakami tienen un punto de partida común y aunque la segunda tiene un estilo mucho más pulido y suele utilizar algunos elementos surrealistas, no deja de retratar el proceso de madurez de un personaje en diferentes partes de su vida. Con esta premisa puedo encasillar a la gran mayoría de sus novelas (al menos que yo haya leído) e incluso algunos de sus relatos como Hombres sin mujeres. ¿Y por qué cuesta tanto definir este tipo de novelas? Básicamente porque no tienen un incidente incitador claro o directamente está tan difuminado que se puede considerar inexistente. Hablemos de una de sus novelas, Tokyo blues. Este fue mi primer contacto con Murakami y la verdad es que quedé un poco desconcertado al comienzo al darme cuenta de que las motivaciones del protagonista eran casi inexistente.  Toru Watanabe relataba algunos retazos de su memoria, pero estas no tenían un hilo conductor claro, simplemente era el día a día de este personaje y algunas anécdotas notables. No había una motivación de venganza, ni búsqueda de la redención, ni siquiera existía algún villano que combatir o problemas internos con los que se tenía que enfrentar. Al acabar la novela me di cuenta de que en realidad se trataba de pequeños momentos de la vida que son tan importantes pero que en realidad a veces parecen ser banales, un cúmulo de pequeñas piezas que juntándolas en un todo demostraban un hecho incuestionable: No se necesita el incidente incitador para contar una historia.

El estilo de Murakami

Al leer la sinopsis de Al sur de la fontera, al oeste del sol, me hice una imagen mental muy distinta a lo que en realidad se contaba en la novela, ya que la propia sinopsis te cuenta prácticamente hasta el final de la propia historia. A este punto es difícil crear una sinopsis de un libro de Murakami. Compadezco a aquellos que lo tengan que hacer porque a mí simplemente se me ocurriría esto,''si intento contarte de qué va esto probablemente te spoilee la historia, así que solo te puedo recomendar leerla y descubrir por ti mismo de qué trata''. Pero esto es algo natural ya que el estilo de este autor consiste en hacer que los pequeños detalles y momentos construyan la propia historia. Por esta razón el ritmo de sus novelas suele ser lento y se molesta en contarte detalles aparentemente irrelevantes como la música que suena en el bar donde se encuentra el protagonista o las mujeres con las que se acostó tal día. Sin duda su estilo me recuerda mucho a otro autor japonés, Natsume Söseki cuyas obras aparecen en alguna de las novelas de Murakami como Kafka en la orilla. Pero sin duda si tuviese que elegir qué es lo que hace salir de su zona de confort a los protagonistas del autor nipón, sin duda sería la figura femenina.


Las figura de la mujer en la narrativa de Murakami

Ahora solo queda unir tres conceptos ya explicados: Yuki-onna, el incidente incitador y el estilo del escritor japonés. La mujer en la narrativa de Murakami está entre la fina línea que separa a un personaje y a un concepto artístico. En innumerables obras de las obras de Haruki Murakami, la mujer trasciende del papel del personaje y se eleva a uno mayor, no me aventuraría a realizar esta afirmación categórica habiendo estudiado solamente una de sus obras, se requiere una visión holística de su producción literaria para poder envalentonarse de esta forma. Las obras del autor comparten un nexo común referente a la figura de la mujer, estas atraen a los protagonistas y no solo eso, no es una atracción física o espiritual, es algo que es capaz de cambiar la vida del protagonista, su forma de pensar, su  estilo de vida. En varias de sus novelas hemos podido ver cómo algunos personajes abandonan su ciudad en busca de una conexión casi perdida con alguna mujer, desde Tokyo Blues donde Toru se reencuentra con su amiga de la infancia, pasando por Kafka en la orilla donde Kafka huye de una maldición que le hará acostarse con su madre y hermana, hasta Baila, baila, baila donde los recuerdos de una relación con una mujer en un hotel llevarán a un hombre a volver a revivir su pasado.
Las damas de las nieve, atraen al hombre y le hacen recorrer senderos ocultos, bailar sobre la nieve, salir de su estado de comodidad y enfrentarse a la naturaleza y a ellos mismos, de forma tanto espiritual como física. Sin duda me atrevería a decir que el incidente incitador en las novelas del autor son la figura femenina como concepto de búsqueda, cambio y redención. Desde perfiles muy distintos, desde adolescentes, madres, hijas, amantes, esposas... pero todas con un propósito común: hacer que los hombres se pierdan o se encuentren a sí mismos.

Solamente hay que contemplar el hecho de que el autor haya escrito una serie de relatos titulado Hombres sin mujeres donde relata algunas historias de amor y desamor donde las mujeres son la pieza fundamental que hacen girar el mundo de los personajes.





Espero que este análisis os haya ayudado a aprender un poco más sobre cómo funcionan las historias y cómo algunos conceptos como el incidente incitador se pueden utilizar de formas que trascienden totalmente de los manuales. Otro punto que me parece muy interesante es el hecho de que el autor utiliza muchos elementos para convertirlos en conceptos artísticos propios de su estilo. En este caso he hablado de las mujeres como engranaje de la historia, pero existen otros como el Jazz, el hombre perdido, la búsqueda de la madurez o la introspección de la mente humana a través de elementos surrealistas. Como fan de Murakami hablaré uno por uno de todos estos elementos. Si tienes cualquier duda, no dudes en preguntarme. Gracias por dedicarme un poco de tu tiempo.





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